diumenge, d’abril 19, 2009

Sofía

Porque incendiamos las noches
de una ternura exquisita, de ardiente locura.
Porque tu nombre centelleando en mi pantalla
ejecutaba la versión expandida de mi sonrisa.
Porque compartimos amigos
y techo y tostadas con mermelada de fresas.
Porque ni la nicotina de mis excesos
ahuyentaba tus delicados besicos.
Porque el vino y el foie y porque tu ombligo
y porque el paseo de domingo que nunca dimos.

Porque has dormido sobre mi pecho un invierno entero
y nuestros latidos nunca han coincidido.

Porque no le pusimos nombre a nuestro exótico oasis
ahora no sé contar como volví al desierto.
Porque no nos miramos a los ojos al despertar de los incendios
ahora no sé que piensan tus pasos que se alejan de puntillas.
Porque ha sido casi tan ambiguo como hermoso
ahora me permito echarte de menos mientras me río.
Porque, al fin y al cabo, es un lujo haberte conocido
y aún podemos pasear cualquier otro domingo.

3 comentaris:

Nisshin ha dit...

Hi ha un punt en el camí en el que l'optimisme i la melancolia es dónen la mà i llavors l'enyor -que persisteix- calma el dolor i pots plorar i riure a l'hora i pensar que potser tot ha sigut massa fugaç, però que ens ha fet sentir vius...

TENDER EPITHELIUM ha dit...

(Deixa'm parafrasejar-te): Simplement DELICIÓS...

Joana ha dit...

Posa-hi música a aquestes paraules i serà sublim!
Com ho és llegir-te....
Passo de puntetes i en silenci per no destorbar-te.
Molts records amic!