dijous, d’octubre 02, 2008

A chorro...


A chorro, sin tiempo, sin el ritual pertinente y en una lengua que nunca hablamos. Por gastar el tiempo que mi motoconductor me impone y mi vagancia asiente (el autobús me cansa por la tarde). Me esperan ritmos a palmas, ensayos tímidos de música para aprendizes, como yo. Volveré al sofá a cenar una ensalada y una Voll Damm y sé que de una forma etérea echaré en falta tu mano caracoleando mi cabello. Procuraré encontrar la justa medida para no quitarle belleza ni añadirle problemas: oleré mis sábanas y dormiré desnudo.

4 comentaris:

Clémentine ha dit...

Me encanta leerte y las sábanas que huelen bien, y a sábanas, claro.

Un beso

Cualquier otro ha dit...

Cucú... tras!

TENDER EPITHELIUM ha dit...

yo nunca he vuelto a conseguir que las sábanas dejen de oler a. Por suerte, el nórdico (suave, cálido) me hace de frontera y me protege de.

1 petó

((moto-conductor? positrónico, seguro..))

Laia ha dit...

Mi solución ante estos problemas és la lavadora y el suavizante. Así consigo borrarle de mi cama, y de vez en cuando la Voll Damm actúa de anestesia y duele menos.