dimecres, d’agost 06, 2008

Se quisieron

Se quisieron, así lo cuentan. Se quisieron porque el pasado es un hecho y el presente no existe. Se quisieron, así lo cuentan, porque prefieren lidiar con los matices del recuerdo que con sus propias miradas indecisas. Sus ojos no son de ese material gelatinoso que se escurre entre el odio y la indiferencia. Se quisieron, así lo cuentan, simplemente porque es más fácil decirlo así. Porque ayuda a vivir. Porque, al fin, esa es su única misión (por lúgubre que suene).
Se quisieron porque ambos temían a las llanuras y los acantilados, porque puestos a arriesgar alguna cosa, prefirieron saltar al vacío que tenderse a esperar. Se quisieron porque no conocían otra forma de tener motivos para desquererse, porque era viernes, porque era mayo, porque era de noche, porque casi llovía. Se quisieron porque sus carnes titiritaban de frío, porque se erizaban de ardor, porque sus labios habían aprendido a hacer guiños. Se quisieron porque no conocían el modo de salvar sus olores mezclándose salvajemente, porque después fue martes y otoño y tarde, también fue demasiado tarde.
Se quisieron porque se les descosían las sonrisas cuando se cabreaban, porque estaban allí en ese momento, porque les enloquecía follarse a todas horas, porque sonó esa canción (que no tenía ningún significado) (que después lo tubo) (que ya no lo tiene). Se quisieron porque no supieron hacer otra cosa, porque, pensándolo bien, no tenían ningún motivo para hacerlo. Quizá porque era complicado, quizá porque podía serlo aún más. Quizá porque sí. Quizá porque no ¿Por qué no? Se quisieron para poder contarlo o para poder guardarlo en secreto, para poder presumir o avergonzarse, añorar o arrepentirse.
Se quisieron, quizá uno más y el otro menos, uno antes y el otro después, uno a pie y el otro en bicicleta. Se quisieron más bien a golpes de pasión o plácidamente, fue sólo sexo o una amistad demasiado intensa. Agotaron sus posibilidades, dejaron cosas pendientes (polvos en el aire), cortaron a tiempo o se hicieron tanto daño que lo agotaron (y ya no les queda ni amor ni dolor, no les queda nada).
Se quisieron. Este es el dato. Se quisieron: tercera persona del plural del pretérito indefinido del verbo quisar.

5 comentaris:

Cualquier otro ha dit...

Se quisieron porque "quisarse" viene de la misma raíz que "quizás" y el mundo da veinte millones de vueltas entre dos miradas que se quisan y el amor viene a ser como la luz, que ni es onda ni es partícula y es ambas, y su frecuencia se desfasa y también choca contra todo lo que encuentra a su paso... cuando no lo atraviesa.

Se quisieron porque, bien lo has dicho, no había ninguna razón.

TENDER EPITHELIUM ha dit...

Se quisieron, efectivamente, objetivamente.
Se quisieron con AmoR sinestésico, colateral, recíproco;
Casual, cómplice, olfativo.
Hubo quisar del verbo amar, del "estimar" (que no es lo mismo!), del querer+sisar:
querer dar(se el alma) y querer quitar(se el sentido común).
Todojuntoysinsignosdepuntuación.

Y encima se permitieron el lujo de escuchar a Quique, transversal, inundador:

"Polvo en aire, mi estrella fugaz, mi amiga...
Ahora tengo que ir soltando lastre,
consiguiendo credenciales."

Laia ha dit...

Los conciertos de Quique albergan muchos secretos, gintonics y confidencias, en clave de pasado y presente. En cualquier caso es una intensa y ardiente vivéncia, que de eso se trata.

Clémentine ha dit...

La verdad es que he leido el texto varias veces. Todas las veces me ha gustado, pero sigo sin saber que decir... Y he llegado a la conclusión de que las cosas buenas, las que nos gustan, carecen de razón (no comentables, por lo tanto)

Simplemente, entonces, darte las buenas noches.

Buenas noches :)

Joana ha dit...

Quina pena si no queda res. És pitjor que poder assaborir el record amb el gust amarg dels moments embafadors i dolços. Res és molt poc!
Una abraçada!!!