dimarts, d’octubre 09, 2007

Mírame



















Mírame a los ojos y derrótame.
Por fin ya ni los silencios se atreven
a susurrarme más desesperanza.
Mírame. No quiero esconder mi miedo
ni decir que el vacío pobló ese agujero
que dejó tu nombre al olvidar el mío.
Mírame. Quiero mostrate este naufragio.
El amor es ya sólo una palabra que
no nos sabe describir ni nos respeta.
Mírame. Siente mis ojos entrar en ti,
mi sangre mezclándose con la tuya,
mis deseos esclavos de tu bolsillo.
Mírame. Quise llorar y ya no supe.
Resultó tan triste este esbozo de final
que no quedó ni siquiera la tristeza.

2 comentaris:

TENDER EPITHELIUM ha dit...

crònica d'un naufragi colpidor,

esclavitud amb pretensions de ser abolida amagant el candau de les cadenes perquè no pugui ser trobat...

sovint, atrevir-se a veure-hi (i ja no diguem a mirar!!) no és una simple qüestió de dioptries...

Joana ha dit...

Sempre queda una mica de tristesa o molta... però acaba siguent un somnriure.
Records!